Reportaje Volkswagen Polo R WRC

El concesionario Volkswagen nos abre sus puertas para que podamos conocer una de las pocas unidades del Polo R WRC vendidas en nuestro país

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Gracias a Gilauto, Concesionario Oficial Volkswagen en Granada, hemos tenido acceso a una de las pocas unidades del Polo R WRC existentes en el mercado español pocos días antes de que su nuevo propietario se lo llevara a casa.

Se trata de una edición especial y limitada del Polo que Volkswagen ha puesto a la venta para homenajear los títulos conseguidos en el Campeonato Mundial de Rallyes de 2013 a cargo de Jari-Matti Latvala y Sébastien Ogier. En su primer año en el campeonato del mundo, el VW Polo World Rally Car consiguió diez victorias, dieciocho podios y los títulos de pilotos y constructores.

El Polo R WRC es uno de esos coches con esencia propia, pues aunque a priori podamos pensar que se trata de una actualización del GTI adornado con nuevas llantas y vinilos, lo cierto es que el nuevo Polo es en realidad un coche totalmente diferente con especificaciones que parten del reglamento FIA para el WRC, ya que para poder homologar el Polo que corre el Mundial de Rallyes se deben fabricar un mínimo de 2.500 unidades del modelo que toma como base.

Y así es como nace el R WRC de calle y de homologación, el Polo más potente de la historia y, a excepción del Audi S1, el vehículo de este segmento con más potencia. Un vehículo tan especial y exclusivo que no vas a ver uno igual en meses o incluso años, y más teniendo en cuenta su precio de salida, casi 35.000 €, que no es barato comparado con los 25.840 € del Polo GTI de 180 CV o los 31.000 del Golf GTI serie VII, pero sí es bastante más exclusivo que estos y tiene una mejor relación peso/potencia: 6,01 kg /cv.

Quizás el precio ya no te parezca tan caro si te contamos que los Polo R WRC vienen a tope de equipamiento, como el climatizador automático, asientos deportivos mixtos de piel y alcántara, ordenador de viaje, sistema de sonido integrado con MP3, navegador RNS315, pantalla táctil y lector de tarjetas SD, cargador frontal de 6 CDs, Tempomat, faros bi-xenón direccionales con luces diurnas por LEDs o diferencial XDS.

Pero la verdadera joya de este Polo es el motor, un 2.0 litros sobrealimentado que desarrolla 220 cv constantes desde las 4.500 hasta las 6.300 rpm y una cifra de par de 350 Nm desde 2.500 hasta 4.400 rpm. Es el mismo bloque del Golf GTI VI y Golf R, y cuenta con turbo e intercooler, culata de doble árbol de levas e inyección directa. Equipa un cambio manual de 6 relaciones en lugar de la DSG del GTI, tanto por razones de costes como de público objetivo.

El chasis es básicamente el mismo monocasco que el del Polo GTI, salvo algunas pequeñas variaciones en los largueros inferiores, el uso de aluminio en parte del suelo del coche y un capó más ligero tipo ‘sandwich’ compuesto por dos láminas de acero fino y una lámina central de polímeros que supone un ahorro de 1,9 kg en un capó originalmente de unos 9 kg. Todo lo demás es estrictamente igual a cualquier Polo de calle de los que se fabrican en la planta que Volkswagen tiene en Navarra, donde también se produce este WRC y el modelo del Mundial de Rallyes.

Las suspensiones son iguales que las del GTI, tipo McPherson delante y rueda tirada con barra de torsión detrás, aunque los amortiguadores del Polo R WRC vienen con un tarado diferente. El ancho de vías también es el mismo, con 1.445 mm delante y 1.435 mm detrás. Las llantas son unas Cagliari de 18” calzadas con neumáticos Dunlop SP Sport Maxx 215/35 R18. El sistema de frenos lo forman unos discos ventilados (de 16” en el tren delantero) que albergan unas pinzas de color azul.

Además de por los vinilos y las llantas, el Polo R WRC se distingue del GTI en el alerón trasero más grande pintado de negro, sobre el que encontramos una pegatina con el número de la unidad. Los retrovisores y el interior de los faros también son negros, y el paragolpes delantero tiene unas aperturas de ventilación más amplias y de aspecto más agresivo.

En el interior, el ergonómico volante de piel perforada y costuras en rojo que lleva el GTI da paso a uno forrado en piel vuelta con pespuntes en azul y anillo marcador de posición, todo un guiño a la competición que los amantes de los rallyes agradecerán. Los asientos deportivos calefactados ofrecen una buena sujeción lateral y llevan una tapicería mixta tela y Alcántara con el logotipo WRC bordado. Los pedales son de aluminio y las agujas de cuentarrevoluciones y velocímetro son azules en vez de rojas como en el GTI.

 

Resto de Fotos en Página 2 >>>

 

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