May 172017
 
Casi 500 cv de potencia y tecnología llevados a su máximo exponente, esto es RC-F

Lexus es de esas marcas que no dejan de sorprendernos. Si hace unos meses nos desplazábamos hasta el nuevo concesionario en Granada para conocer el LC, lo ultimo en tecnología híbrida, el coche que hoy nos ocupa aboga por un propulsor V8 de gasolina y gran cilindrada.

Y es que la firma japonesa es capaz de estar a la vanguardia de los sistemas híbridos y a la vez ser capaz de desarrollar (como ya demostró con el LFA) auténticos super deportivos de calle a la altura de grandes iconos alemanes o italianos.

Hasta la inminente comercialización del LC (modelo que ya te hemos presentado), el RC es el único coupe con el que Lexus cuenta actualmente en su catálogo, aunque la tradición de la marca en coches de este corte se nota y mucho, ya que combina a la perfección la atractiva estética e imponente estampa de las berlinas con una silueta realmente deportiva.

La gama RC empieza con la versión 300h, que hace gala de esta tecnología híbrida antes citada para desarrollar 223 cv con un consumo medio de solo 4’9 litros a los 100, pero si los consumos no te preocupan, y lo que quieres es potencia y par a lo bestia, la versión que hemos probado es la tuya, la otra variante de la gama RC, el F.

La “F” de F SPORT proviene del Circuito de Fuji, es decir, el lugar de origen y el principal emplazamiento de pruebas de los modelos de alto rendimiento de Lexus. Es en el Circuito de Fuji donde los pilotos de ensayos de la marca ponen a prueba cada uno de sus coches hasta alcanzar el grado de desarrollo necesario.

El RC-F es el modelo más deportivo de la gama actual de Lexus, y viene equipado con el motor V8 más potente que se haya instalado nunca en un coche de la marca japonesa. Su aceleración de 0 a 100 km/h se logra en tan solo 4,5 segundos y su velocidad máxima es de 270 km/h (limitada electrónicamente).

Con estas cifras, la prueba que estábamos a punto de realizar prometía, y mucho. Pero antes de ir con él a trazar curvas y ver cómo rinde su V8, dedicamos unos valiosos minutos a contemplarlo por fuera y analizar su carrocería.

El primer vistazo al exterior, el bonito color azul eléctrico de nuestra unidad llama poderosamente la atención, no importa si está nublado o hace sol, es un tono muy agradecido que brilla con luz propia.

Mirándolo más exhaustivamente nos damos cuenta del elaboradísimo diseño de su carrocería, con esas pronunciadas curvas de sus faros en los que hay que detenerse y observar desde varios ángulos para percatarnos de que casi estamos ante una obra de arte de arquitectura automovilística. Creemos que no puede ser más bonito.

Además, la sobre-elevación del capó, las branquias laterales y los pasos de rueda ensanchados aumentan el dinamismo visual y la apariencia deportiva y lujosa del ‘F’. Se nota que la forma de cada componente está cuidadosamente diseñada para contribuir a obtener las mejores prestaciones del vehículo.

Por ejemplo, las salidas de aire en el capó y en la parte posterior de los guardabarros delanteros contribuyen a una mayor estabilidad de conducción, al igual que las entradas de aire para refrigerar los frenos y el motor.

El interior del RC F conjuga el lujo con la apariencia de un vehículo de altas prestaciones deportivas. El volante elíptico fabricado de manera artesanal dispone de unas dimensiones y un grosor único en Lexus que le permite un agarre óptimo. Las levas en el volante están pensadas para un rápido control de la caja de cambios.

Los asientos se han construido en una estructura de foam que permite una dispersión de la presión cuando el conductor se sienta, obteniendo un máximo agarre y apoyo en curva. Las costuras están estratégicamente diseñadas para proporcionar una sujeción extra en lugares específicos, además de aportar un diseño único. Disponen de ajuste eléctrico de 8 posiciones.  La forma del cojín del asiento y su firmeza se han optimizado para reducir la presión sobre la sensible zona del isquión.

En su fabricación participan los artesanos “Takumi” de Lexus, con al menos 25 años de experiencia, todos ellos son expertos en la detección de las imperfecciones más pequeñas.

Toda esta esmerada factura se traduce en una gran sensación de calidad y durabilidad en la piel que recubre el interior, muy alejada de los modelos convencionales de otras marcas que traen inserciones en “piel”, Aquí no, en este RC notamos una gran calidad de materiales, acabados y ajustes.

Indudablemente es un interior hecho para que dure, y los materiales empleados y las terminaciones son impecables. Por todo el habitáculo se palpa una robustez de fabricación solo comparable a la de modelos alemanes o británicos de muy muy alta gama.

Los instrumentos del RC F representan un mayor desarrollo del exclusivo cuadro central del LFA: la información que muestran incluye un tacómetro grande, lecturas digital y analógica de la velocidad, un indicador del diferencial activo electrónico, un indicador de la fuerza de gravedad e incluso un cronómetro.

Materiales suaves al tacto, un reloj analógico de precisión y una iluminación ambiente tipo LED completan un interior impresionante. Se muestra con gran nivel de detalle la información en tiempo real del Reparto de par por rueda (TVD), Tiempo por vuelta, Sensor G, Velocidad / RPM, Información de la caja de cambios, temperaturas y consumos entre otros.

El sistema de sonido de serie Mark Levinson® Premium Surround de 17 altavoces y 835 W del RC F se ha diseñado a la medida de las propiedades acústicas específicas del habitáculo. Proporciona una incomparable experiencia digital de 7.1 canales, propia de un sistema de cine en casa y mejorado con la tecnología Clari-Fi™, que reconstruye el sonido perdido en la compresión digital MP3.

Los pedales exclusivos con inspiraciones de la L de Lexus, ofrecen el balance perfecto entre funcionalidad y diseño deportivo.

El motor del RC F es el V8 más potente jamás instalado en un Lexus. Tiene una potencia máxima de 477 CV, con un par de 530 Nm @ 5.200 rpm. El bloque motor es una evolución del 2UR-GSE, instalado en el modelo IS F, pero ofreciendo unas prestaciones muy superiores.

Dispone de una curva de rendimiento superior a la del modelo predecesor en todo el rango de revoluciones, y además ofreciendo un mayor límite de revoluciones máximas de corte, pasando de 6.800 a 7.300 rpm. Estas mejoras consiguen incrementar la potencia desde 432CV a 477 CV.

Para conseguir estas excelentes prestaciones, los ingenieros de Lexus han realizado una serie de modificaciones que pasan por unas nuevas válvulas de titanio, bielas reforzadas y un control de Válvulas Inteligente ‘VVT-ie‘ optimizado con control electrónico.

El nuevo V8 incorpora también una importante característica que la marca denomina “Instantaneous Torque Concept” y que está derivada nada menos que del motor V10 del LFA. Esta tecnología permite al conductor que pueda sentir la sensación de par creciente durante la aceleración, al igual que una respuesta instantánea al pulsar el pedal del acelerador, lo que aporta unas máximas sensaciones deportivas.

Este nuevo motor es un despliegue tecnolocigo de la marca japonesa, ya que adopta el ciclo Atkinson a bajo régimen, y ciclo Otto cuando se demanda de alta potencia. El ciclo Atkinson permite una reducción de un 20% en el consumo de combustible con baja carga, manteniendo las máximas prestaciones posibles a alto régimen.

El V8 cuenta con una Transmisión Automática Deportiva Directa (SPDS) de 8 velocidades, controlada electrónicamente ECT-i, transmitiendo el par a las ruedas posteriores a través de un diferencial de deslizamiento limitado (LSD) o, en el caso de nuestra unidad de pruebas, un nuevo Diferencial Trasero Electrónico TVD.

El RC F es el primer vehículo de tracción trasera y motor delantero en el mundo con diferencial activo. Este sistema reparte el par a cada una de las ruedas traseras, permitiendo la máxima diversión en curva para todo tipo de habilidades de conducción. Recibe información de los sensores de G, dirección, VDIM, y reparte el par entre las ruedas posteriores para un máximo control y deportividad.

En Curvas rápidas se transmite el par a la rueda exterior, la que tiene mayor tracción. En la salida del giro el reparto se hace uniforme para una máxima aceleración, siendo capaz incluso de controlar el par en deceleración, permitiendo así una mejor aproximación al vértice.

Para controlar este diferencial y configurarlo a nuestro gusto, el RC-F dispone de tres modos de Diferencial Electrónico TVD, seleccionable por el conductor:
– STANDARD: Equilibrio entre prestaciones y estabilidad. Para uso diario y carretera curvas.
– SLALOM: Añade énfasis a la respuesta de dirección, haciendo el comportamiento más ágil. Máxima deportividad.
– TRACK (circuito): Hace predominar la estabilidad en curva, aportando confianza al conductor para acelerar en circuitos de alta velocidad.

Mientras tanto, podemos monitorizar esta información instantánea del reparto de par en cada rueda a través del panel de información del cuadro.

El nuevo Sistema de Control de Estabilidad VDIM Sport que hemos mencionado anteriormente integra de forma conjunta sistemas de control de tracción TRC, ABS, distribución de frenada, y control de estabilidad (VSC), derivado este último de los modelos de competición (LFA, IS F CCS-R).

El VDIM actúa también sobre el TVD para una intervención menos intrusiva. Además de la aceleración lateral y longitudinal, mide la aceleración vertical para asegurar la mejor frenada en cambios de rasante. Lexus afirma que estos sistemas tecnologícos estan desarrollada en competición en la pista de Nürburgring.

En lo que respecta al chasis, una de las novedades más destacables del RC-F es su alerón trasero retráctil, que permite una mayor “Down Force”, con elevación a 80 km/h, o a 130 km/h si seleccionamos el modo ECO de entre los cuatro tipos de conducción a elegir, Eco, Normal, Sport, y Sport +.

Otra importante mejora en la estructura del RC-F es su nueva plataforma derivada de elementos evolucionados a partir del chasis del GS e IS. La parte frontal del GS con una mayor rigidez. La parte central se deriva del IS Cabrio (mayor batalla), la trasera es una evolución del IS 300h y la suspensión proviene también del GS.

Con todo esto, Lexus asegura que el 70% de las piezas son de nuevo diseño, destacando sustancialmente los nuevos amortiguadores ZF Sachs (evolución ISF), los neumáticos de mayor tamaño respecto al ISF y sus frenos eficientes Brembo multipistón. Por otro lado, sus llantas de aleación son de Aluminio Forjado, y están Mecanizadas y pulidas a mano, garantizando un Mínimo Peso y Máxima rigidez

El acabado de nuestro RC era el Luxury, la version más completa y equipada de la gama, e incorpora entre su equipamiento el Control de Crucero Adaptativo (ACC), Sistema de Audio Mark Levinson con 17 altavoces, Navegador Lexus Premium, Sistema Precrash (PCS), Llantas de aleación de 19” forjadas, Lane Keep Assist (LKA), Blind Spot Monitor (BSM) y tapicería de Cuero Semianilina en tres colores (Gris, Rojo o Negro).

Es hora de poner todo esto en practica y ver que tal se comporta el RC-F. Empezamos nuestra prueba dinámica por un trayecto de autovia con el modo ‘ECO’ activado, que está diseñado especialmente para reducir las emisiones y ahorrar combustible.

Esto no es lo que nos va, así que accionamos el mando giratorio central hasta la posición ‘Normal’, en la que apenas percibimos rumorosidad del motor y los cambios de ritmo se hacen de forma suave, pero dejando entrever la gran cantidad de par de que disponemos. Abandonamos la autovía y llegamos a carretera nacional, momento en el que ponemos el modo ‘Sport’.

Aquí la cosa ya empieza a ponerse seria y el V8 de 5 litros fabricado a mano se deja oir, y sobre todo, se deja notar, aunque no interfiere en absoluto en la calmada atmósfera del habitáculo, donde seguimos teniendo sensación de llevarlo todo bajo control.

Podemos llevar un ritmo ‘alegre’ de conducción pero ante todo el RC-F se muestra muy cómodo en todos los aspectos. Percibimos que tiene aplomo, que vas asentado, pero igualmente notamos que hay potencia bajo el acelerador. Es una sensación parecida a la de, por ejemplo, el Mercedes SL500, no se nota un exceso de potencia, pero sí  un gran par disponible si lo requerimos con el acelerador.

Llega nuestro desvío, dejamos la nacional y tomamos una carretera comarcal plagada de curvas cerradas y sin tráfico. Activamos el modo ‘Sport +’. Es hora de que este bello japonés nos demuestre de lo que es capaz. El sonido del motor ahora se oye mucho más, la respuesta del acelerador se ha vuelto más rápida, la entrega de potencia es inmediata, desbordante, nos hace tirar de manos y tener que frenar ya porque casi sin esperarlo, estamos en la siguiente curva.

Salimos del giro y de nuevo hundimos el pie en el acelerador, de repente toda la potencia que tú quieres está ahí, no te falta, te es casi imposible dosificar tal cantidad de par. Apenas hemos recorrido unos metros de recta y sin tiempo para asimilarlo, el V8 ya ha superado las las 7.000 vueltas y corta inyección, se encienden unas cuantas luces en el tablero avisando de que ha llegado al limite. Accionamos las levas del volante para subir un ‘hierro’, el cambio es de lo más rápido que hemos probado, según la marca, solo 0,2 segundos.

Durante lo que queda de recta el motor sigue estirando y subiendo de vueltas a un ritmo frenético, la contundente entrega de potencia no se acaba, algo parecido al ‘poderio’ de los AMG de Mercedes que probamos el año pasado, pero quizá estos eran un poco más dóciles. El 5.000 cc que llevamos ahora mismo delante de nosotros es como una bestia enfurecida, y sus ingenieros sabían que el futuro comprador de este modelo pisaría el circuito más de una vez.

En las curvas la suspensión se muestra firme, apoyando con muchísimo aplomo y con poca tendencia al subviraje a pesar de llevar ese enorme bloque V8 bajo el capó. En los giros cerrados se percibe que es un coche de gran envergadura, con unas medidas grandes, pero entra bien, sin mucho esfuerzo.

Seguimos recorriendo puerto de montaña y no deja de sorprendernos el modo ‘Sport +’ en el que al dar gas no notamos que el coche suba de vueltas, sino que desde el mismo momento en el que aprietas el acelerador, el motor está YA directamente en la parte alta de régimen, respondiendo con una inmediatez sorprendente. Da igual que aceleres un poco o mucho, todo lo que demandemos del pedal se traduce INSTANTÁNEAMENTE en un empuje y una entrega de potencia brutales.

Los frenos están a la altura y siempre responden bien, demasiado bien, en ningun momento presentan presencia de fatiga o sobrecalentamiento, algo que no es de extrañar viendo el desmesurado tamaño de las pinzas delanteras.

Seguimos devorando kilómetros, y hay momentos en que se oye un pitido proveniente el tablero de instrumentos, es el medidor de fuerzas G indicándonos que esa curva la estamos tomando más rápidamente de lo moralmente pensable, pero no te da tiempo a mirar el marcador porque vas pegado al asiento y los tramos entre curva y curva pasan más rápido de lo asimilable, al menos es lo que se ve por el parabrisas, ya que desde el cómodo interior no se percibe igual esta desgarradora entrega de potencia.

Es una constante en el RC-F, sea cual sea el modo de conducción que empleemos o si vamos rodando a ritmos fuertes, no hay percepción de perdida de control, sino todo lo contrario, este coche te permite rodar a ritmos fuertes manteniendo siempre la compostura y unos niveles de comodidad a la altura de una gran berlina.

Contribuye a esto su buen aislamiento acústico, la gran comodidad de sus magníficas butacas, con un mullido duro que te recoge perfectamente y evita que te muevas del asiento, un marcador de fácil lectura, y por último un majestuoso volante con un tacto y grosor perfectos -a la altura de los M de BMW que tanto nos gustan- y ubicación de las precisas levas del volante.

Mientras tanto, vale la pena bajar la ventanilla para oir el desgarrador sonido del V8 y disfrutar los últimos compases de esta prueba dinámica que nos ha demostrado que en Lexus saben hacer coches de lujo con espíritu de deportivo, por algo este RC tiene versión de carreras. Es momento ya de devolver el RC-F al concesionario Lexus de Granada, nos quedamos con la gran experiencia que nos deja.

Especifiaciones Tecnicas y acabados:

El RC F dispone de tres acabados Executive, Carbon Package y Luxury, cuyos precios arrancan en 88.500 €.

El nuestro es acabado luxury, que esta disponbile desde 99.500 €

Neumáticos: Delantero: 255/35-19 Trasero: 275/35-19

Frenos: Delante: 6-piston 380 mm x 34 mm Trasera: 4-piston 345 mm x 28 mm

Colores disponibles: 1H9 Gris oscuro, 1J2 Plata Sonic, 212 Negro S, 217 Negro Starlight, 083 Blanco Nova, 4W7 Naranja F, 8X1 Azul eléctrico, 3T5 Rojo Sonic.

Dimensiones:
-Longitud total 4.705 mm
-Anchura 1.850 mm
-Altura 1.390 mm
-Batalla 2.730 mm

Desde aquí te animamos a que visites el concesionario LEXUS GRANADA del Pl. El Florío, en Avenida de Andalucía s/n. al que agradecemos esta prueba y donde podrás conocer más a fondo toda la gama Lexus al completo.

> Pincha aqui para acceder a la Galería de completa de fotos del LC Roadshow Granada < 




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